Recomendamos leer: M de monstre

Ayer 11 de abril nos reunimos en el Centro Cívico Tomasa Cuevas para hablar sobre M is for monster la Opera prima de Talia Dutton, artista estadounidense de ascendencia china. Nos ha sorprendido su estilo, formado ya en su primer título, para unos el dibujo es más estilo europeo, para otros más estilo estadounidense, lo que sí nos ha gustado a todos los integrantes del club de lectura son los paisajes, el dibujo es muy bueno, en cambio el diseño de los personajes a algunos no acaban de gustar, sobre todo el diseño de M, y el uso del azul. Los colores son todos muy lánguidos, tétricos, triste. Sorprende porque el mensaje del final es utópico, de felicidad, deja un buen sabor de boca. A otros nos encantó, sobre todo el detalle de las cicatrices muy visibles.

Diversidad

La editorial Abrams ComicArts Surely de New York publica obra LGBTQIA+ por autores LGBTQIA+, y está parcialmente prohibido en escuelas de algunos estados conservadores en Estados Unidos. Una lástima, porque si bien a Dutton le falta madurar como narradora -no hay un clímax en la novela gráfica- el mensaje de amor incondicional, la base para que los niños crezcan sanos y seguros es un mensaje que llega a los lectores con su obra. Personajes como Gin (no binario, apoya a su esposa Frances en el experimento de devolver a la vida a Maura, y es quien da el toque de realidad a Frances cuando M reclama ser aceptada por ser M y no la hermana muerta), o Asha (mujer hindú con su bindi que por los colores no sabemos si es rojo de mujer casada o negro de mujer soltera) nos permiten atisbar a las personas queer en positivo. Nos alegra comprobar que hay varias copias de la obra en las Bibliotecas de Barcelona.

Inspiración

No ha gustado que la editorial venda que la obra está inspirada en el Frankenstein de Mary Shelley porque el argumento no tiene nada que ver. La similitud es superficial. Si bien es cierto que Dutton hace un guiño a Shelley con el teorema de Shellstein (Shelly + Frankenstein), y de que no da mucha importancia a los detalles científicos (despierta curiosidad pero sin desarrollar el aspecto científico, como Shelley), su personaje de Frances, la mujer científica, no se parece en nada al Dr. Frankenstein de Shelley, sólo en que ambos son científicos. Mientras que el Dr Frankenstein es un hombre ambicioso y busca crear vida para gloria de la ciencia, la Dra Frances busca devolver la vida a su hermana muerta. No es lo mismo. Mientras Shelley plantea el dilema del científico que busca ser Dios, ignorando la ética y cruzando límites nada buenos; Dutton nos presenta una historia emocional sobre la identidad, el conocerse a sí mismo de una adolescente que se enfrenta a su creadora quien le quiere imponer una forma de ser que no es la suya.

Frances lleva mal la culpa por el error que provoca el accidente en el laboratorio donde muere su hermana. Frances tarda mucho en aceptar que M – la criatura- no es su hermana. A Frances le cuesta dejar ir a su hermana muerta, hacer su proceso de duelo. Para Frances, el hecho científico de haber resucitado a un ser humano no es importante. Es más, mientras comentábamos los experimentos científicos, recordamos obras en donde científicos recrean a seres queridos muertos… y en todos nunca salen bien parados: Astroboy (padre que crea cyborg copia de su hijo muerto), Full Metal Alchemist (revivir a la madre muerta ¿qué puede salir mal?), Cutie Honey (padre asesinado y descubres que no eres humana sino un androide creada por tu padre muerto), Neon Genesis Evangelion (Marido usa a su esposa muerta para crear vinculo entre Eva pilotado por su hijo quien descubre que el Eva contiene el alma de su madre muerta), por mencionar las que recordamos durante la reunión.

Lo que más nos ha gustado

El mensaje de ser fiel a uno mismo.

El montón de pequeños detalles.

Que Frances acepta a M.

Lo que menos nos ha gustado

El final poco creíble, porque las personas adultas -los padres- difícilmente cambian a mejor.

Que Frances fabrique a M, es un límite que la ciencia no debería cruzar, porque nunca sale bien.

El diseño de M. Provoca repeluz.

Los colores deprimentes.

Frases para recordar

Las últimas palabras del fantasma de Maura antes de irse al más allá: «Sigues-tú» Sé tu misma.

«Des del moment que vas começar a existir t’hauriem d’haver estimat, incondicionalment i de veritat«.

Lo recomendamos a…

  • Adolescentes, porque M es una adolescente y vive lo que muchos adolescentes experimentan, de que los padres inculcan al hijo cómo tiene que ser, ignorando al hijo, y éste se rebela, llega un momento en que tienes que decir NO a tus padres.
  • Las personas queer, que saben lo que es la presión de ser lo que la sociedad quiere imponerles, para que sientan la valentía de dar el paso a ser ellos mismos, como M.
  • Las personas inseguras, para que reciban inspiración y fuerza.